Biología

Biología

miércoles, 10 de enero de 2018

Día 3

Alejandro Magno (356 – 323 a.C.) es uno de mis personajes históricos favoritos. Nació en Pela (Grecia) y murió en Babilonia antes de cumplir los 33 años. No se puede decir que perdiera el tiempo. Fue uno de los grandes conquistadores de la historia. Su imperio, que consiguió en pocos años, llegaba desde Grecia a la India.
Ayer terminé de leer un libro sobre su vida y creo que he llegado a una conclusión que los mayores especialistas sobre su vida ni imaginan. Era diabético. Es más, estoy seguro que tenía muchos soldados y poca insulina.


Todo el mundo se preguntará cómo he llegado a esa conclusión. Ha sido fácil. Cuenta la leyenda que después de su muerte su cuerpo se introdujo en un recipiente de arcilla lleno de miel para transportarlo desde Babilonia hasta Alejandría. Tuvieron que tardar meses en llevarlo allí. ¿Meterlo en miel? No me imagino un lugar más pegajoso para guardar un cadáver. 
Además de ser el hombre más poderoso de la época tendría que haber sido muy goloso para terminar ahí. Y si era muy goloso tendría el azúcar por las nubes. Elemental.
No encuentro otra explicación para terminar ahí que no sea la última voluntad de un moribundo poderoso. ¿Existirá algún otro motivo para hacer eso con un muerto?

Abundio
____________________


En la respuesta están prohibidas las palabras que contengan la letra T.

No hay comentarios:

Publicar un comentario